Cuentas por Cobrar

Las cuentas por cobrar, en el balance. La suma que se muestra en el grupo del Activo Circulante como Cuentas por Cobrar (sin mayor especificación) debe comprender únicamente las cantidades por cobrar en cuenta abierta a los deudores por operaciones propias del negocio.

Cuentas por Cobrar

Las cuentas por cobrar a los accionistas, funcionarios o empleados deben mostrarse separadamente en el balance, salvo que los adeudos se hayan originado por ventas hechas a aquéllos y cuyo pago sea exigible de acuerdo con las condiciones regulares de la compañía; las cuentas con estas personas, por concepto de préstamos u otros anticipos, pueden mostrarse en el grupo del Activo Circulante si los plazos de tales cuentas por cobrar y la experiencia de la compañía con ellas indican que se cobrarán junto con los adeudos circulantes ordinarios; de lo contrario, deben aparecer en el grupo de Otro Activo, de la siguiente manera:

Otro activo:
Cuentas por cobrar a funcionarios y empleados………….$xxxx

Si se compran y venden mercancías a una misma persona, es conveniente llevar dos cuentas separadas: una para la cuenta por cobrar y la otra para la cuenta por pagar. Se recomienda que al preparar un balance no se compensen tales saldos deudores у acreedores. Encabezados en las tarjetas del mayor auxiliar de cuentas por cobrar, o tarjetas del mayor auxiliar de cuentas por cobrar, el encabezado comúnmente tiene espacios para anotar datos generales relativos al deudor, que pueden ser de utilidad para fines de crédito o de ventas. Estos datos varían entre los diferentes negocios, pero pueden encontrarse los siguientes:

Hoja Nº
Clasificación de Crédito
Limite de Crédito
Agente vendedor

Nombre
Domicilio
Clase de Negocio

Edmond Degranges

El año 1795 se imprimió su obra «La tenne des libres rendue facile», reeditada en 1801. Tres años más tarde se publicó un suplemento, que desde entonces quedó incorporado a la obra principal, considerada básica en los estudios de contabilidad. Tuvo el mérito de idear el sistema de Diario-Mayor. Con la finalidad de simplificar las operaciones, clasifico las cuentas en cinco grupos, dando origen a la escuela de los «cincocuentistas».

Edmond Degranges
Edmond Degranges

Consideraba dos grandes bloques de cuentas: de la persona del comerciante y de los corresponsales. Las primeras podían ser de cinco clases: Mercaderías generales, Caja, Efectos a cobrar, Efectos a pagar y Pérdidas y ganancias. Además, de estas cinco cuentas generales, susceptibles de subdivisión, el tenedor de libros debía manejar las cuentas personales de deudores y acreedores. Por su parte la cuenta capital no quedaba suficientemente integrada en el sistema.

En su Diario-Mayor, dispuso ocho columnas: primera para totales, las cinco siguientes para cinco cuentas antes mencionadas, otra columna para cuentas diversas y la última para el total de cada cuenta en el mayor.

A su fallecimiento, en 1818, se desarrolló una escuela de autores, generalmente franceses, quienes intentaron fundamentar el análisis contable en la teoría de los cincocuentistas.

Bastiano Ventura

Profesional de la contabilidad, publicó el año 1655 en Florencia el tratado «Della scritura conteggiante di posesión». Como administrador, se mostró en su obra especialmente interesado en el tema de la correcta gestión del patrimonio de una entidad, buscando lograr la máxima rentabilidad y el aspecto contable del control de gestión, adelantándose considerablemente a su tiempo, siendo considerado precursor de la moderna contabilidad de gestión. Fue fundador de la Escuela Florentina, que permaneció activa, hasta comienzos del siglo XIX.

Bastiano Ventura
Bastiano Ventura

Giovanni Doménico Peri

Este autor publicó en Génova, el año 1638, la obra titulada «Il
Negociante». En ella presenta una defensa sutil de algunos usos comerciales, particularmente el interés bancario, oponiéndose a las razones de los teólogos que pretendían todavía mantener su prohibición por razones religiosas. El libro de Peri, proporciona gran cantidad de información referida a costumbres mercantiles y el estado del comercio en su tiempo.

Giovanni Doménico Peri
Giovanni Doménico Peri

En la parte dedicada a la teneduría de libros, desarrollo formulas propias de las empresas toscazas, distintas de las habituales en Venecia. En esta obra, apareció por primera vez el término «bazenda» (hacienda), referido a la empresa y su administración, que haría tan familiar en la literatura contable italiana.

Giovanni Antonio Moschetti

Autor de la obra titulada «Dell Universal Trattato di libro doppi», publicada en Venecia al año 1610. Presentaba adelantos inherentes a la doctrina de otros autores contemporáneos. Le otorga bastante atención al estudio de las cuentas integrantes del capital como de la cuenta pérdidas y ganancias. Gracias a este estudio, Moschetti, llegaría a efectuar distinción entre los hechos contables, que posteriormente recibirían la denominación de permutativos y modificativos. También incursionó, en la contabilidad industrial y en las empresas de seguros.

Giovanni Antonio Moschetti
Giovanni Antonio Moschetti

Ludovico Flori

Nació el año 1579 y falleció el 1647, era un Padre Jesuita encargado de llevar la contabilidad de determinados monasterios de su Orden. Publicó su trattato en 1.633 en Palermo.

Flori lleva a la contabilidad al grado más alto, que nadie supera hasta el ochocientos, declara seguir las orientaciones de Paciolo y especialmente de Pietra, cuya obra dice «no puede ser mejorada». Por tanto al igual de Pietra separa el concepto de «empresa” del de su “propietario», y explica lo que ahora se conoce como “teoria general» siguiendo a Pietra, o sea de acuerdo con fundamentos de Paciolo. Sin embargo: la exposición teórica, continúa siendo rudimentaria, es muy superior a la de dichos autores y lo mismo puede decirse de las explicaciones referentes a la mecánica contable.

Ludovico Flori
Ludovico Flori

Define el concepto «cuenta» diciendo que es «una o piu partite del libro, spttanti a qualche persona particolare o a qualche cosa surrogata». Y añade: “I debiti ancora e i crediti che si scrivono nei libri, non solo appartengano a persone, ma ancora a cose suposte o sia ananimati, come sono, nel libro dei mercanti, le loro mercantie e nel domestico, i granari, le cantinee in tutti la casa. E queste si chiamano cose suposte o surrogate, perche nella scrittura tengono in loughi de persone, dipositaire di quelle cose e si trattano e si maneggiano come si fossere tante persone».

En su obra por primera vez en Italia, se mencionan asientos compuestos, esto es, aquellos en que hay una o más cuentas deudoras y una o más cuentas acreedoras. Hasta entonces solo se preparaban asientos simples. Dice que el «balance de comprobación de sumas» puede prepararse en todo tiempo, para comprobar la existencia de errores de traspaso, pero que el verdadero «balance» es aquel que se hace al concluir el ejercicio con expresión de saldos de cada cuenta y con el «intento di vedere distintamente e con chiarezza lo statu delle cose nostre».

Flori redacta en el diario los asientos que ahora se llaman de regularización y cierre en forma casi igual a la que todavía se utiliza, con terminologia distinta. En los asientos de cierre y reapertura uso cuentas transitorias que, traducidas, equivalen a las de «balance de salida» y de «balance de entrada» que aún aparecen en algunas contabilidades actuales. No queda bien claro el criterio de Flori respecto a la valoración de las existencias.

Flori sigue y perfecciona la innovación de Angelo Pietra, de redactar «estados anuales» que permiten a la comunidad informarse, sobre la situación del patrimonio y los resultados de la gestión, sin necesidad de acudir al estudio del libro mayor.

El ejercicio inherente a las transacciones se cierra cada año, originando tres «estados”.

  • Le espece e entrate generale (análogo al actual «estado de resultados”).
  • L’esito generale di quest’anno (análogo al actual «balance”).
  • Monastero nostro (relación detallada de las partidas que integraban la cuenta «capital”).

Angelo Pietra

Nació el año 1550 y falleció el 1590, es autor del «Indirizzo degli economini» era un monje benedictino de la congregación de Monte Cassino que en 1.586 publicó un libro como fruto de su práctica en la administración del monasterio de San Juan Bautista, de Oriana, cerca de Mantua. Por consiguiente, su posición no era la misma que Paciolo, puesto que éste se limitó a describir, aunque de manera magistral, lo que observó que hacían los «Ragioneri», y en cambio Pietra explicó los resultados de su trabajo cotidiano de rilevar la cuenta y razón de las operaciones referentes a la administración del patrimonio que su Orden le había confiado.

Angelo Pietra
Angelo Pietra

Es el primer autor que distingue entre los conceptos de «empresa» y de su «propietario». Expone que el objeto de la Contabilidad no es únicamente determinación de beneficios o pérdidas, sino que también debe ocuparse de las modificaciones del patrimonio. Expone las mismas líneas generales de Paciolo, pero en forma propia y personal. Es el primero en introducir la novedad de establecer, lo que ahora se llaman «estados financieros” y
también lo que ahora se conoce como «presupuesto».

En el Tractatus de Paciolo se habla del «balance» pero en realidad sólo se ocupó del «balance de comprobación de sumas», Pietra perfeccionó este documento en sentido el «balance» debía comprender las sumas y los saldos de las cuentas del mayor, segúnresultase «antes de proceder al cierre de libros del ejercicio», aunque no se ocupó especialmente de los asientos de cierre, que continuaron redactados únicamente en el mayor, no en el diario. De esta manera, da inicio a un nuevo periodo brillante de la contabilidad.

Domenico Manzini

El año 1534 en Venecia, publica su obra «Quaderno doppio del suo giornale, novamente composto, e diligentissimamente ordinato secondo il costume di Venetia”. La obra contiene, sobre una base copiada a veces literalmente de la obra de Pacioli, algunas innovaciones, como la recomendación de numerar los asientos del diario para evitar anotaciones falsas. Además, incluye un juego completo de libros de contabilidad, en los que se desarrolla una serie de supuestos contables que demuestran el conocimiento práctico que poseía sobre el tema.

Domenico Manzini
Domenico Manzini

Llega a ser el primer autor que se presenta como un profesional de la contabilidad. El éxito del su obra, está atestiguado por las numerosas ediciones que fue objeto, bien con su título original, bien con otros mas concisos. Su método didáctico se reveló sumamente como eficaz. Además, es el primer autor que intentó clasificar las cuentas, en: cuentas vivas y cuentas muertas, según se refieran a personas o cosas. Tal clasificación sobrevivió en algunos autores, seguidores, bastante tiempo.

Biografía de Lucas Bartolomeo Pacioli

Sin lugar a duda, uno de los más grandes autores de la época, fue Fray Lucas Bartolomeo Pacioli nacido en el burgo de San Sepulcro, actual provincia italiana de Arezo Toscaza, se ignora la fecha exacta de su nacimiento asumiéndose el año 1.445, como también desconociéndose la fecha de su fallecimiento. Sin embargo, puede afirmarse que hasta el año 1.514 aún vivía, posiblemente muriera el año 1.516.

Mayor inseguridad existe sobre el verdadero nombre de Lucas Bartolomeo Paciolo, no puesto que sus contemporáneos le designaban con diferente ortografía y son varios los e documentos que se encontraron firmados por Fray Lucas que no coinciden en cuanto al nombre escrito por el propio interesado. Algunas veces, la no coincidencia se presenta en el mismo documento (Paciolo, Pacioli, Paciolis, Pacioulo, Patiolus, Luca di Borgo, Luca Bartolomeo, Lucas Bartolomés, Paolo Paciolo, etc) ello demuestra la poca o ninguna vanidad del monje franciscano. En realidad, parece que el verdadero nombre italiano era Paciolo, que el propio Fray Lucas latinizaba escribiendo Paciolus.

Lucas Bartolomeo Pacioli
Lucas Bartolomeo Pacioli

Fue alumno del célebre matemático y eximio pintor de aquella época Piero della Francesca. Pasó a Venecia y entró al servicio del rico mercader Antonio Rompíais como profesor de sus hijos, escribiendo en 1.470 un tratado elemental sobre álgebra dedicado a los hijos de éste. Casi seguro que allí pudo familiarizarse con la actividad de los negocios y observar el desarrollo de lo que ahora se llama dinámica empresarial.

Permaneció en Venecia unos seis o siete años, pero en 1.471 se trasladó a Roma, dando inicio a un ininterrumpido periodo de viajes a ciudades importantes de Italia, afán viajero que no alteró ni modificó el hecho de haber ingresado, probablemente en 1.477, al monasterio de San Francisco de Asís perteneciente a la Orden Franciscana, especializándose en teología y matemáticas. Fue un incansable viajero visitando repetidamente Roma, Perusa, Nápoles, Pisa, Milán, Florencia, etc. enseñó sus especialidades en diferentes universidades de Roma, se dice que vivió en Milán con Leonardo Da Vinci y debido a la invasión francesa se trasladaron a Florencia, donde fue Secretario del Cardenal de dicha diócesis. En los últimos años de su vida, después de 1.513 pasó a Roma, llamado por León X, para desempeñar el cargo de profesor de matemáticas en la academia, y probablemente murió en dicha ciudad.

Un cuadro atribuido a Giacomo de Barbari, expuesto en un museo de Nápoles, Lucas Bartolomeo Paciolo aparece como figura principal, en el centro, ante una mesa de trabajo, se presenta con su hábito de franciscano; a su lado, el pintor coloca a Godofredo i da Montefeltro, Duque de Urbino, sobre la mesa aparece abierto un libro que es precisamente la «Summa» y a la izquierda, en alto, un cuerpo sólido geométrico que tiene la forma de un dodecaedro regular, de cuyas reglas de construcción se ocupa Paciolo en su obra Divina Proportione. Se conocen otros dos cuadros donde su figura fue pintada, aunque sin ocupar un lugar principal en la tela, son: la Madonna col Bambino, Angeli Santini, que se encuentra en la Pinacoteca de Brera, de Milán, y el cuadro político soltostante all’Annunciazione, en la Galeria Nacional de Umbría, de Perusa. Ambas obras son de Leonardo Da Vinci.

Lucas Bartolomeo Paciolo, fue contemporáneo de Leonardo Da Vinci, su amigo, colaborador en variados trabajos, compañero de estudios, de docencia, en algunos libros publicados por el franciscano figuran dibujos de Leonardo Da Vinci. Lucas Bartolomeo Paciolo, personaje de extraordinaria cultura, estuvo relacionado con altos jerarcas de la Iglesia católica, fue secretario de varios cardenales y mereció especial y personal protección de los papas Julio Il y León X (Juan de Médicis).

El 1 de noviembre de 1.494, se termina de imprimir en los talleres Paganino Paganini -Venecia, su tratado titulado «Summa de aritmética, geometría, proportioni proporcionalita» («Todo de la aritmética, geometría, proporciones y proporcionalidades»). Paciolo en su obra, no se presenta como un «inventor» sino que, con verdadera honestidad científica, se sitúa en posición de «divulgador» de un sistema de cuentas que confiesa ya encuentra existente, y se limita a describir con complacencia, puesto que los libros de cuentas más antiguos llevados por partida doble que hasta ahora se han encontrado datan de 1.335, resulta tarea fácil probar que no fue su inventor, un autor que escribió en 1.494.

El citado tratado fue escrito en italiano de aquel tiempo y no en latín, que era el lenguaje usado por sabios y eruditos. En las primeras páginas de la obra declara adoptar el sistema de cuentas utilizado en Venecia, por ser más recomendado.

Benedetto Cotrugli Raguseo

Nació en Ragusa, la actual Dubrovnik, hacia el año 1.416 falleciendo el 1.469, se crió en el seno de una familia de mercaderes, originaria probablemente de Cattaro, la Kotor actual, al sur de Montenegro. Estudio derecho en Bolonia y esta formación le permitió ejercer poco después la función de Auditor en Rota de Nápoles.

Benedetto Cotrugli Raguseo

Sus primeras experiencias en comercio, fueron la importación de lanas crudas, así como de otras mercaderías procedentes de Cataluña, en cuya capital, Barcelona, representó a su país, poniendo fin en el año 1.459 a su carrera de hombre de negocios. Victima posiblemente de los celos de sus conciudadanos, consiguieron que el tribunal de Ragusa lo citara a su presencia, refugiándose en el castillo de Serpico, cerca de Avelino, durante la peste que asoló Nápoles en 1.458, posteriormente ejerció el cargo de director de la Casa de la Moneda en Nápoles y luego en Aquila en los Abruzos. Durante 1.460 escribió: «Della natura dei fiori» y en 1.469 «De uxore ducenda y de navigatione” sin embargo ninguna de estas obras se publicó.

Se considera pionero en el estudio de la partida doble a Benedetto Cotrugli Ranguseo, autor de «Della mercatura et del mercante perfetto». Obra que termino de escribir el 25 de agosto de 1.458 y publicada en 1.573, se conserva un ejemplar en la Biblioteca de Marciana – Venecia. En dicho libro, el capítulo destinado a la contabilidad en forma explícita establece la identidad de la partida doble, además señala el uso de tres libros: «Cuaderno» (Mayor), «Giornale» (Diario) y «Memoriale” (Borrador), incluyendo un libro copiador de cartas y la imperiosa necesidad de enseñar contabilidad. Posiblemente, la falta de difusión del libro de Cotrugli sea debido a que las técnicas de la contabilidad de esa época se consideraban secretos de trabajo, por aquellas personas que tenían el conocimiento.